El Primer Congreso Nacional de Peatones surge ante la inquietud de distintos colectivos y ciudadanos en distintas ciudades de México, interesados en generar un cambio en la manera en que nuestras ciudades se han desarrollado en los últimos años. La infraestructura urbana está centrada en el uso del automóvil como medio de transporte, dejando a un lado a otros usuarios del espacio: las personas.

Ante el crecimiento caótico de las ciudades mexicanas, en donde la dispersión urbana ha sido una constante a lo largo y ancho del país, sin que hasta la fecha se haya generado una política pública que responda a este crecimiento, se hace patente la necesidad de convocar a la sociedad civil interesada en posicionar a las personas como centro de las políticas públicas en las ciudades.

Uno de los aspectos más relevantes por el impacto en la calidad de vida es el desarrollo urbano; la gestión y uso del espacio público. Para lograr este objetivo, pensamos que es necesaria la formulación de una agenda ciudadana que permita promover ante los distintos niveles de gobierno lineamientos, proyectos y acciones encaminadas a generar políticas públicas de desarrollo urbano y movilidad centrada en la escala de las personas, es decir, la escala humana.

Creemos que para lograr este cambio es indispensable hacer visible al peatón y sus derechos, así como generar los mecanismos necesarios para priorizar a los peatones no sólo en el discurso, sino en la formulación de planes, programas, proyectos y, muy especialmente, en la asignación del presupuesto que permita concretar la transformación que la ciudad necesita en beneficio de quienes la caminamos. El peatón es mucho más que la movilidad, es un actor del espacio público y como tal debe disfrutar su ciudad desde el momento que pisa la calle o cuando se desplaza en ella.

Quienes participamos en esta iniciativa buscamos que el 1º Congreso Nacional de Peatones sea un foro para el intercambio de ideas y experiencias que retroalimenten la labor que cada uno de nosotros lleva a cabo en su entorno inmediato y en su ciudad, reclamando una distribución equitativa del espacio público que genere ciudades incluyentes, en donde el acto de caminar sea un ejercicio ciudadano de disfrute de la ciudad, una que sea accesible y próxima, con condiciones de movilidad adecuadas y seguras para todos sin importar género, edad, condición física, a una escala y con una dinámica que permita regenerar el tejido social y la vida  en el espacio público donde se desenvuelve nuestra vida cotidiana.

¡Te esperamos!